El primer principio de INTEGRAL LÍDER 6P® y el punto de partida para construir un liderazgo auténtico, coherente e integral.
En el artículo anterior presentamos los Seis Principios del Liderazgo Integral, un recorrido que comienza dentro de nosotros, se proyecta hacia nuestras relaciones y finalmente encuentra sentido en la trascendencia:
CONSCIENCIA → DOMINIO → ENFOQUE → CONSCIENCIA SOCIAL → GESTIÓN RELACIONAL → TRASCENDENCIA.
Estos seis principios forman parte de INTEGRAL LÍDER 6P®, nuestra metodología de desarrollo de liderazgo en JULIO COACHING + PROPÓSITO, y nacen también del proceso de investigación, reflexión y experiencia que he venido desarrollando en mi obra Liderazgo Integral: Los Seis Principios del Liderazgo.
Ahora comenzaremos a recorrerlos uno por uno.
Y necesariamente tenemos que comenzar por el primero:
CONSCIENCIA
Porque antes de gobernarte, enfocarte, comprender a otros, gestionar relaciones o trascender, necesitas responder una pregunta aparentemente sencilla, pero profundamente determinante:
¿Quién eres?

El liderazgo comienza hacia adentro
Cuando hablamos de liderazgo, normalmente nuestra mirada se dirige hacia los demás.
¿Cómo puedo influir mejor?
¿Cómo puedo comunicarme?
¿Cómo puedo dirigir un equipo?
¿Cómo puedo motivar?
¿Cómo puedo generar mejores resultados?
Pero en el Liderazgo Integral existe una pregunta anterior:
¿Qué tanto me conozco a mí mismo?
Porque difícilmente podemos liderar conscientemente aquello que no comprendemos.
Y antes de comprender a los demás, necesitamos comenzar por comprendernos a nosotros mismos.
Por eso la CONSCIENCIA constituye el primer principio de INTEGRAL LÍDER 6P®.
Es nuestra dimensión intrapersonal.
Es volver la mirada hacia adentro.
Es desarrollar autoconocimiento, identidad y claridad interna.
Es comenzar por el QUIÉN antes de precipitarnos hacia el QUÉ y el CÓMO.
Conocerte es dejar de vivir en piloto automático
El autoconocimiento es una de las bases fundamentales de la CONSCIENCIA.
Consiste en detenernos, observarnos, hacernos preguntas y buscar respuestas acerca de quiénes somos.
Y algo que he aprendido profundamente a través del coaching es esto:
Somos, en gran medida, el resultado de las preguntas que nos hacemos.
Cuando dejamos de preguntarnos, dejamos también de explorarnos.
Y cuando dejamos de explorarnos, comenzamos fácilmente a vivir en piloto automático.
Pensamos.
Sentimos.
Hablamos.
Reaccionamos.
Tomamos decisiones.
Nos relacionamos.
Y obtenemos resultados.
Pero muchas veces hacemos todo esto sin comprender realmente qué ocurre dentro de nosotros.
La consciencia rompe ese automatismo.
Nos permite observar la relación existente entre:
PENSAMIENTOS → EMOCIONES → PALABRAS → ACCIONES → RESULTADOS.
Y entonces comenzamos a hacernos mejores preguntas:
¿Por qué reaccioné de esta manera?
¿Qué estoy sintiendo realmente?
¿Qué pensamiento está alimentando esta emoción?
¿Por qué determinada situación me afecta tanto?
¿Qué comportamiento estoy repitiendo?
¿Qué fortaleza estoy desaprovechando?
¿Qué debilidad continúa limitándome?
¿Qué impacto estoy generando sobre quienes me rodean?
¿Qué necesito transformar en mí?
Ahí comienza el verdadero desarrollo del líder.
Conocerte significa comprender tu totalidad
Conocernos no consiste únicamente en identificar nuestra personalidad o realizar un test.
Es mucho más profundo.
Implica reconocer nuestras fortalezas.
Nuestros talentos.
Nuestros dones.
Nuestras debilidades y oportunidades de mejora.
Nuestros valores.
Nuestras creencias.
Nuestros gustos y preferencias.
Nuestras motivaciones.
Nuestras emociones.
Nuestros patrones de comportamiento.
Nuestra historia.
Nuestra manera de relacionarnos.
Incluso nuestras propias contradicciones.
Autoconocimiento significa acercarnos progresivamente a una comprensión más completa de nosotros mismos.
No para colocarnos etiquetas.
No para justificar nuestros comportamientos diciendo simplemente “yo soy así”.
Todo lo contrario.
Nos conocemos para poder elegir conscientemente qué queremos conservar, qué necesitamos potenciar y qué debemos transformar.
Ahí está la diferencia entre conocernos y simplemente describirnos.

CONSCIENCIA: la piedra angular del Liderazgo Integral
La conocida expresión “Conócete a ti mismo” resume uno de los mayores desafíos del desarrollo humano.
Desde mi perspectiva, el autoconocimiento es una piedra angular no solamente de la Inteligencia Emocional, sino de todo proceso de Liderazgo Integral.
Porque aquello que no reconocemos difícilmente podemos transformarlo.
No puedo gestionar una emoción que no identifico.
No puedo trabajar una debilidad que niego.
No puedo desarrollar plenamente un talento que desconozco.
No puedo cuestionar una creencia de cuya existencia ni siquiera soy consciente.
Y tampoco puedo comprender el impacto que genero sobre los demás si nunca observo mi propia conducta.
Por eso existe una secuencia fundamental dentro de INTEGRAL LÍDER 6P®:
Primero CONSCIENCIA. Después DOMINIO.
Primero reconozco.
Después gestiono.
Primero comprendo qué ocurre dentro de mí.
Después desarrollo la capacidad de gobernarlo.
Cuatro competencias fundamentales de la CONSCIENCIA
Dentro de este primer principio trabajamos cuatro competencias especialmente importantes:
1. Autoevaluación precisa
Conocernos exige aprender a mirarnos con la mayor objetividad posible.
La autoevaluación precisa es la capacidad de reconocer nuestras fortalezas y nuestras oportunidades de mejora sin magnificarlas, esconderlas o distorsionarlas.
Existen dos extremos igualmente peligrosos.
Creernos mucho más capaces de lo que realmente somos.
O considerarnos mucho menos capaces de lo que verdaderamente somos.
Un líder consciente necesita desarrollar una percepción realista de sí mismo.
Reconocer aquello que hace bien.
Aceptar aquello que necesita mejorar.
Escuchar.
Solicitar retroalimentación.
Contrastar su percepción con la mirada de otras personas.
Y convertir esa información en aprendizaje.
Porque una de las mayores dificultades del liderazgo aparece cuando existe una gran distancia entre cómo creo que estoy liderando y cómo realmente están experimentando mi liderazgo los demás.
2. Consciencia emocional
Sentir emociones es inevitable.
Ser conscientes de ellas es una competencia.
La Consciencia Emocional es la capacidad de identificar qué estamos sintiendo mientras lo estamos experimentando, comprender qué puede estar originando esa emoción y reconocer cómo está influyendo sobre nuestros pensamientos, decisiones y comportamientos.
La expresión clave es:
mientras la estamos experimentando.
No diez minutos después.
No cuando ya gritamos.
No cuando ya enviamos aquel mensaje.
No cuando ya tomamos una mala decisión.
Mientras ocurre.
Ese instante de consciencia comienza a crear un espacio entre la emoción y nuestra respuesta.
Podemos sentir rabia sin necesariamente agredir.
Podemos sentir miedo sin necesariamente paralizarnos.
Podemos sentir frustración sin renunciar.
Podemos sentir presión sin descargarla sobre nuestro equipo.
La emoción continúa existiendo.
Lo que cambia es nuestra capacidad de reconocerla.
Y aquello que somos capaces de reconocer comienza también a ser susceptible de ser gestionado.
3. Identidad personal
Existe una pregunta que atraviesa todo mi planteamiento sobre Liderazgo Integral:
¿Quién soy?
Responderla realmente no es sencillo.
La Identidad Personal implica reconocer quiénes somos más allá del cargo, la profesión, los títulos, las posesiones o los resultados.
¿Cuáles son mis valores?
¿Qué principios orientan mi vida?
¿Qué talentos existen en mí?
¿Qué considero verdaderamente importante?
¿Qué estoy dispuesto a defender?
¿Qué no estoy dispuesto a negociar?
¿Qué tipo de persona quiero ser?
¿Qué tipo de líder quiero llegar a ser?
Cuando nuestra identidad depende exclusivamente de la aprobación, el reconocimiento o el resultado externo, nuestro liderazgo se vuelve vulnerable.
Por el contrario, cuando existe claridad acerca de quiénes somos, comenzamos a desarrollar mayor coherencia entre nuestra identidad, nuestras decisiones y nuestra conducta.
Y allí aparece algo fundamental para el liderazgo:
SER antes de HACER.
4. Autoestima
Conocernos también significa aprender a valorar aquello que somos.
La Autoestima no consiste en sentirnos superiores a otras personas ni en ignorar nuestras debilidades.
Es desarrollar una valoración sana y realista de nosotros mismos.
Reconocer nuestra dignidad.
Nuestras capacidades.
Nuestro potencial.
Y aceptar también que somos seres humanos imperfectos y en permanente proceso de desarrollo.
Una autoestima saludable permite que un líder pueda recibir retroalimentación sin interpretar cada observación como una agresión.
Reconocer un error sin sentir que pierde su valor.
Celebrar el éxito de otra persona sin sentirse amenazado.
Pedir ayuda.
Aprender.
Reconocer que no sabe.
Y tomar decisiones sin vivir esclavizado por la aprobación externa.
Por eso el valor propio y el liderazgo están profundamente relacionados.
Del autoconocimiento al autoliderazgo
Estas cuatro competencias comienzan a construir una arquitectura interior:
AUTOEVALUACIÓN PRECISA → CONSCIENCIA EMOCIONAL → IDENTIDAD PERSONAL → AUTOESTIMA.
Me observo con mayor precisión.
Comprendo lo que siento.
Profundizo en quién soy.
Aprendo a reconocer mi propio valor.
Todo esto fortalece la CONSCIENCIA.
Pero el camino no termina aquí.
Porque conocerme todavía no significa que pueda gobernarme.
Puedo saber que soy impulsivo y continuar reaccionando impulsivamente.
Puedo reconocer que procrastino y seguir postergando.
Puedo identificar aquello que me produce rabia y continuar perdiendo el control.
Puedo reconocer una debilidad y no hacer absolutamente nada para transformarla.
Por eso el siguiente principio de INTEGRAL LÍDER 6P® será fundamental:
DOMINIO.
Si CONSCIENCIA responde principalmente a:
¿QUIÉN SOY?
DOMINIO comenzará a responder:
¿CÓMO ME GOBIERNO?
Y allí continuaremos nuestro recorrido de adentro hacia afuera.
Las organizaciones también se transforman desde adentro
Aunque estamos hablando de autoconocimiento, esta reflexión tiene profundas implicaciones organizacionales.
Porque una empresa no posee consciencia por sí misma.
Las personas que la conforman sí.
Una cultura organizacional se construye a partir de decisiones, conversaciones, comportamientos y relaciones humanas repetidas en el tiempo.
Y gran parte de esos comportamientos comienzan en el mundo interior de quienes lideran.
Un líder con poca consciencia de sí mismo puede trasladar sus inseguridades, impulsos, prejuicios, temores y frustraciones a todo un equipo sin siquiera darse cuenta.
Por eso desarrollar liderazgo no consiste solamente en enseñar herramientas de dirección.
En JULIO COACHING + PROPÓSITO, a través de nuestra metodología INTEGRAL LÍDER 6P®, acompañamos a empresarios, gerentes, líderes y equipos en un proceso que comienza precisamente aquí:
CONSCIENCIA → DOMINIO → ENFOQUE → CONSCIENCIA SOCIAL → GESTIÓN RELACIONAL → TRASCENDENCIA.
Trabajamos el SER para transformar posteriormente el HACER, las relaciones, los resultados y el impacto del liderazgo dentro de las organizaciones.
Este recorrido forma parte también de las ideas que desarrollo como autor en Liderazgo Integral: Los Seis Principios del Liderazgo, una obra que nace con el propósito de convertir el liderazgo en algo más que conocimiento: en consciencia, transformación y una manera de vivir.
Si eres empresario, gerente, líder o responsable del desarrollo del talento humano y quieres comenzar a desarrollar estas competencias en ti o en tu organización, escríbeme directamente.
Conversemos sobre aquello que hoy necesitan tus líderes y tus equipos.
Porque antes de transformar la manera en que lideramos a otros, necesitamos comenzar por conocer a la persona desde donde nace ese liderazgo: nosotros mismos.
La transformación de una organización también comienza por sus líderes
El autoconocimiento no es únicamente un ejercicio de desarrollo personal. En las organizaciones tiene consecuencias directas sobre la comunicación, la toma de decisiones, la manera de gestionar personas, las relaciones entre los equipos y, finalmente, sobre la cultura que se construye. Un líder que desarrolla mayor consciencia sobre sí mismo tiene mejores posibilidades de reconocer cómo sus emociones, creencias, comportamientos y decisiones están impactando a quienes lo rodean.
Por eso, en JULIO COACHING + PROPÓSITO, a través de nuestra metodología INTEGRAL LÍDER 6P®, trabajamos con empresarios, gerentes, líderes y equipos para desarrollar un liderazgo más consciente, fortalecer el talento humano y construir culturas organizacionales capaces de generar mejores relaciones y resultados sostenibles.
Si en tu empresa quieres fortalecer el liderazgo, desarrollar a tus equipos o avanzar hacia una cultura organizacional más consciente, coherente y saludable, escríbeme directamente.
Conversemos sobre los retos que hoy tienen tus líderes y tu organización y exploremos cómo podemos trabajar juntos para transformarlos.



